Si bien el deterioro leve del olfato relacionado con la edad es normal, ciertas situaciones requieren atención veterinaria inmediata. Si el olfato disminuye drásticamente de repente, acompañado de secreción nasal, estornudos o hemorragias nasales, lleva a su mascota al veterinario lo antes posible. La pérdida del olfato o el aumento de la secreción de un solo conducto nasal pueden indicar una patología localizada, como un tumor o un cuerpo extraño.
Cuando el deterioro del olfato provoca una pérdida grave del apetito o una reducción de peso, se necesita una evaluación e intervención veterinaria profesional. Si su mascota muestra simultáneamente otros síntomas neurológicos, como anomalías en la marcha, inclinación de la cabeza o temblores en los ojos, esto puede indicar una enfermedad que afecta el sistema nervioso central. Los chequeos médicos regulares ayudan a identificar problemas potenciales de manera temprana, especialmente en mascotas de mediana edad y mayores de siete años, para quienes los exámenes completos una o dos veces al año son muy importantes.
Descargo de responsabilidad médica: Este artículo tiene fines informativos únicamente y no puede reemplazar el diagnóstico veterinario profesional ni los consejos de tratamiento. Si su mascota experimenta problemas de salud, consulte a un veterinario autorizado de inmediato.