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Cambios fisiológicos en mascotas mayores

A medida que las mascotas entran en la tercera edad, sus cuerpos experimentan una serie de cambios fisiológicos profundos. Desde el sistema digestivo hasta la función inmune, desde la piel y el pelaje hasta los huesos y músculos, prácticamente todos los sistemas de órganos se ven afectados por el...

📖 6 secciones10 min✍️ Autor: PawSpace Editorial Team

💡 Puntos clave

Categoría: Conceptos básicos Nivel de acceso: Estándar Tiempo de lectura: 10 minutos


01Cambios en el sistema digestivo relacionados con la edad

La función del sistema digestivo de las mascotas mayores disminuye de múltiples maneras. Las investigaciones muestran que el envejecimiento conduce a una reducción de la secreción de ácido gástrico, una disminución de la actividad de las enzimas pancreáticas y una motilidad intestinal más lenta. Estos cambios afectan directamente la digestión y absorción de nutrientes esenciales, particularmente las vitaminas B y las vitaminas liposolubles. Los perros mayores muestran vellosidades intestinales más pequeñas en el yeyuno y criptas colónicas más profundas, lo que afecta la capacidad de absorción intestinal y la función de fermentación del colon.

Los problemas de salud bucal son particularmente comunes en las mascotas mayores, incluida una mayor acumulación de sarro, un mayor riesgo de enfermedad periodontal, dientes flojos o faltantes y una producción reducida de saliva. Estos problemas no sólo causan dificultad para comer y disminución del apetito, sino que también pueden desencadenar problemas de salud sistémicos. La disminución de la capacidad digestiva y la absorción de nutrientes está relacionada con la reducción de la saliva, las secreciones gástricas y las enzimas pancreáticas, así como con cambios en las sales biliares.

Los gatos y los perros se diferencian en los cambios en su función digestiva. Las investigaciones indican que la digestibilidad de las grasas y, en menor medida, la digestibilidad de las proteínas disminuyen con la edad en los gatos, y el alcance de estos cambios puede depender del formato de la dieta y el contenido de nutrientes. Las afecciones gastrointestinales comunes en los gatos mayores incluyen lipidosis hepática, enteropatía crónica, estreñimiento, pancreatitis crónica y malabsorción de nutrientes, que están estrechamente asociadas con anorexia, desnutrición y calidad de vida reducida. Tampoco se deben pasar por alto los cambios relacionados con la edad en la microbiota intestinal: la diversidad microbiana reducida y el desequilibrio bacteriano pueden exacerbar las respuestas inflamatorias sistémicas.


02Piel y sistema musculoesquelético

La piel de las mascotas mayores sufre importantes cambios estructurales y funcionales. La pérdida de elasticidad de la piel es una de las manifestaciones más evidentes, provocada por la disminución de colágeno y fibras elásticas. Los folículos pilosos pueden mostrar hiperqueratinización, lo que hace que la piel se vuelva áspera. La atrofia de los folículos pilosos provoca la caída del cabello, que puede perder pigmento y desarrollar pelo blanco o gris, especialmente alrededor de la cara. Si bien estos cambios son fenómenos normales del envejecimiento, es importante distinguir si también están involucradas enfermedades de la piel.

Los cambios en el sistema musculoesquelético impactan directamente en la movilidad de las mascotas mayores. La masa corporal magra disminuye gradualmente con la edad, fenómeno conocido como sarcopenia. La masa ósea también disminuye, la corteza de los huesos largos se adelgaza, lo que hace que los huesos sean más frágiles y más susceptibles a las fracturas. La reducción de la absorción intestinal de calcio exacerba aún más la pérdida ósea.

Los problemas articulares se encuentran entre los problemas de salud más comunes de las mascotas mayores. El riesgo de artritis aumenta significativamente con la edad a medida que el cartílago articular se degrada gradualmente y el líquido articular disminuye, lo que provoca rigidez y dolor en las articulaciones. Las mascotas afectadas pueden mostrar dificultad para levantarse, dificultad para subir escaleras, cojera después del ejercicio y renuencia a saltar. El dolor crónico no sólo afecta la movilidad de las mascotas sino que también puede provocar cambios de humor como irritabilidad y disminución del apetito.


03Cambios en el envejecimiento del sistema renal

Los riñones son un órgano clave para la salud de las mascotas mayores y la enfermedad renal es extremadamente prevalente en las mascotas mayores. La enfermedad renal crónica afecta aproximadamente entre el treinta y el cuarenta por ciento de los gatos mayores de diez años, lo que hace que el apoyo renal sea uno de los aspectos más importantes del cuidado de los gatos mayores. Los riñones son responsables de filtrar los desechos de la sangre, regular la hidratación, mantener el equilibrio electrolítico y producir ciertas hormonas importantes; todas estas funciones críticas disminuyen gradualmente con la edad.

Desde una perspectiva de estructura microscópica, las nefronas son las unidades funcionales básicas de los riñones. Con el envejecimiento, las nefronas se pierden gradualmente, el flujo sanguíneo renal disminuye, la tasa de filtración glomerular disminuye y la capacidad de concentración de orina disminuye. Sin embargo, los riñones tienen una enorme capacidad de reserva: entre diez y veinte veces más funciones de las necesarias para mantener la vida. Esto significa que los síntomas clínicos sólo aparecen cuando más del setenta y cinco por ciento de las nefronas están dañadas.

Esta enorme capacidad de reserva es un arma de doble filo. Por un lado, permite a las mascotas mantener una vida normal incluso cuando la función renal ha disminuido significativamente; por otro lado, significa que cuando aparecen los síntomas, el daño renal suele ser ya bastante grave. Por lo tanto, los análisis regulares de sangre y orina son particularmente importantes para las mascotas mayores, ya que pueden detectar una disminución temprana de la función renal antes de que aparezcan los síntomas clínicos. Los valores normales en ciertas pruebas no garantizan una salud renal completa; es necesario evaluar múltiples indicadores de manera integral.


04Cambios y deterioro del sistema inmunológico

La inmunosenescencia es un importante desafío de salud al que se enfrentan las mascotas mayores. Este proceso se refiere al deterioro gradual del sistema inmunológico con el envejecimiento natural. La doble disminución de la inmunidad celular y humoral está estrechamente asociada con el proceso de envejecimiento y es un factor importante que contribuye al aumento de la morbilidad y la mortalidad en las mascotas mayores.

En cuanto a la inmunidad celular, los perros y gatos mayores muestran una reducción de las células T auxiliares sanguíneas (células T CD4+), proporciones elevadas del subconjunto de CD8+ y proporciones reducidas de CD4 a CD8. Esta disminución de la proporción es un marcador importante de insuficiencia inmune. Además, la actividad funcional de las células T colaboradoras cambia, lo que altera el equilibrio entre las respuestas inmunitarias Th1 y Th2. Los monocitos sanguíneos de los gatos mayores producen más citoquinas proinflamatorias, aunque este fenómeno no es tan pronunciado en los perros mayores.

Por el contrario, la capacidad de generar respuestas inmunitarias humorales está relativamente conservada. La producción de inmunoglobulina A en suero y saliva aumenta y las concentraciones de inmunoglobulina G permanecen relativamente estables con la edad. Los animales mayores generalmente mantienen títulos protectores de anticuerpos vacunales y responden bien a las vacunas de refuerzo con títulos elevados. Sin embargo, la disminución general de la función del sistema inmunológico significa que las mascotas mayores tienen una resistencia reducida a las infecciones y el correspondiente aumento en la incidencia de tumores.


05Disfunción multisistémica y síndrome de fragilidad

Las mascotas mayores suelen sufrir múltiples enfermedades crónicas simultáneamente, un fenómeno llamado multimorbilidad. En los perros mayores, las afecciones concurrentes comunes incluyen enfermedad mixomatosa de la válvula mitral y osteoartritis, mientras que los gatos mayores presentan con mayor frecuencia enfermedad renal crónica e hipertiroidismo. A pesar de las diferencias en las enfermedades comunes entre especies, las vías patológicas compartidas de degeneración tisular, desregulación metabólica y deterioro inmunológico están universalmente presentes.

El síndrome de fragilidad es otro problema grave que enfrentan las mascotas mayores, y refleja la carga acumulativa de enfermedades crónicas, deterioro funcional y déficit nutricional. En los gatos mayores, las afecciones frecuentemente concurrentes incluyen enfermedad renal crónica, hipertiroidismo, sarcopenia, neoplasia y disfunción cognitiva. El síndrome de fragilidad es un importante predictor de malos resultados y de una menor resiliencia ante los factores estresantes.

El desarrollo del síndrome de fragilidad implica disfunción en múltiples sistemas, incluida la inflamación crónica, la disfunción mitocondrial, el desequilibrio hormonal y el deterioro neuroendocrino. Estos procesos patológicos interconectados forman un círculo vicioso que acelera el deterioro de la salud general. Comprender estos mecanismos ayuda a desarrollar estrategias de atención más integrales que se dirijan a múltiples vías patológicas en lugar de tratar enfermedades individuales de forma aislada.


06La importancia de los cambios de comportamiento

Los cambios de comportamiento en las mascotas mayores a menudo se pasan por alto, pero pueden contener información de salud importante. Estos cambios pueden afectar el deseo y la capacidad de las mascotas de obtener nutrición y pueden indicar enfermedades, incluidas enfermedades sistémicas, disfunción orgánica o deterioro cognitivo. El dolor crónico a menudo hace que las mascotas se vuelvan irritables, pierdan el apetito y reduzcan la actividad.

El síndrome de disfunción cognitiva es bastante frecuente en las mascotas mayores. Los síntomas pueden incluir desorientación, cambios en los patrones de sueño, ensuciar la casa y alteraciones de las interacciones con los miembros de la familia. Estos cambios no sólo afectan la calidad de vida de la mascota, sino que también presentan desafíos para los dueños en el cuidado.

Observar y documentar los cambios de comportamiento es crucial para la detección temprana de problemas. Si nota cambios significativos en el comportamiento de su mascota, como una disminución repentina en el nivel de actividad, pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba, cambios en los hábitos de sueño o fluctuaciones del apetito, comuníquese de inmediato con su veterinario. Estos cambios de comportamiento aparentemente comunes pueden ser señales tempranas de advertencia de problemas de salud subyacentes.


⚠️ Descargo de responsabilidad médica

Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento médico o de diagnóstico profesional. Si su mascota tiene problemas de salud, consulte a un veterinario profesional.


Referencias:

Fuentes y lecturas adicionales

  1. Senior Dog Care — VCA Animal Hospitals
  2. Senior Pet Care FAQ — AVMA
  3. 2023 AAHA Senior Care Guidelines for Dogs and Cats

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