El manejo del dolor es el componente más importante de la atención al final de la vida. Muchas enfermedades terminales causan dolor y las mascotas suelen ser buenas para ocultar su sufrimiento. Los veterinarios pueden ayudar a controlar el dolor mediante medicamentos y otros métodos, manteniendo a las mascotas cómodas. Cuando se controla bien el dolor, las mascotas muestran una mejora notable en el estado mental, el apetito y la disposición a estar activos.
El apoyo nutricional es igualmente crítico. Las mascotas terminales suelen tener menos apetito, pero mantener una ingesta nutricional básica es importante para preservar la fuerza y la comodidad. Esto puede incluir ajustar el contenido de la dieta, cambiar los métodos de alimentación, usar estimulantes del apetito o proporcionar alimentación asistida cuando sea necesario.
Las modificaciones ambientales pueden facilitar la vida diaria de la mascota. Esto incluye proporcionar ropa de cama más suave, colocar alimentos y agua en lugares de fácil acceso, garantizar una temperatura adecuada y reducir los obstáculos que requieren escalar. Estos cambios aparentemente simples pueden mejorar significativamente el nivel de comodidad de la mascota.