A medida que se extiende la esperanza de vida de las mascotas, el síndrome de disfunción cognitiva (SDC) se está convirtiendo en un problema cada vez más común. Afortunadamente, varios suplementos nutricionales han demostrado efectos positivos en la mejora de la función cognitiva en mascotas mayores. El DHA (ácido docosahexaenoico) es un componente importante de las membranas de las células cerebrales, crucial para el desarrollo neuronal y el mantenimiento de la función. Las investigaciones muestran que la suplementación con DHA puede mejorar la memoria y el estado de salud general en las mascotas mayores, y las mascotas con discapacidad cognitiva muestran un mejor reconocimiento de los miembros de la familia después de la suplementación.
SAMe (S-adenosilmetionina) es otro suplemento para la salud cognitiva respaldado por investigaciones. En un ensayo clínico controlado con placebo, 36 perros con CDS que recibieron suplementos de SAMe mostraron mayores niveles de actividad e interactividad con sus dueños. Los mecanismos de acción de SAMe incluyen aumentar los niveles de serotonina en el cerebro (que pueden reducirse en perros mayores) y proporcionar protección antioxidante. Además, SAMe tiene efectos protectores sobre el hígado, lo que la convierte en una opción valiosa para las mascotas mayores con enfermedad hepática crónica concurrente.
Los triglicéridos de cadena media (MCT) apoyan la salud del cerebro a través de un mecanismo diferente. El hígado los convierte en cuerpos cetónicos, lo que proporciona una fuente de energía alternativa para el cerebro envejecido. A medida que los animales envejecen, la eficiencia del cerebro en la utilización de la glucosa disminuye y las cetonas pueden llenar este vacío energético. Las investigaciones muestran que los perros mayores alimentados con dietas que contienen MCT obtienen mejores resultados que los grupos de control en las pruebas cognitivas. Sin embargo, si bien el MCT puede mejorar los síntomas existentes, aún no se ha demostrado que prevenga la disfunción cognitiva. Por lo general, se recomienda comenzar a usarlo antes de que aparezcan los síntomas de envejecimiento cerebral, pero esto se basa más en especulaciones teóricas que en evidencia concluyente.