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Tipos de pérdida auditiva

La pérdida de audición es un problema de salud común en las mascotas mayores, pero no todas las pérdidas de audición son iguales. Dependiendo de qué parte del sistema auditivo esté afectada, la pérdida auditiva se puede clasificar en tres categorías principales: conductiva, neurosensorial y mixta...

📖 6 secciones7 min✍️ Autor: PawSpace Editorial Team

💡 Puntos clave

Categoría: Sistema auditivo Nivel de acceso: Pro Tiempo de lectura: 7 minutos


01Anatomía del Sistema Auditivo de las Mascotas

El sistema auditivo de su mascota es un sofisticado aparato de recepción y procesamiento de sonido que consta de tres partes principales, cada una de las cuales desempeña un papel indispensable en la transmisión del sonido.

El oído externo es el primer punto de entrada del sonido y comprende el pabellón auricular y el canal auditivo. El pabellón auricular actúa como una antena elegante, recogiendo ondas sonoras del entorno y dirigiéndolas hacia el canal auditivo. Los perros y gatos pueden rotar sus pabellones auriculares de forma independiente, lo que les permite localizar con precisión la fuente de los sonidos. El canal auditivo es un pasaje curvo que conduce ondas sonoras al tímpano. Las diferentes razas tienen diferentes estructuras de canal auditivo, y ciertas razas con orejas caídas tienen canales auditivos mal ventilados que son propensos a la acumulación de cera y a infecciones.

El oído medio está situado detrás del tímpano y consta de una cámara llena de aire. Cuando las ondas sonoras golpean el tímpano, este vibra. Estas vibraciones se transmiten a través de tres pequeños huesos llamados huesecillos: el martillo, el yunque y el estribo. Estos delicados huesos no sólo transmiten vibraciones sino que también las amplifican aproximadamente veinte veces, permitiendo percibir incluso sonidos débiles. El oído medio se conecta con la garganta a través de la trompa de Eustaquio, que ayuda a igualar la presión del aire dentro y fuera del oído medio.

El oído interno es la parte más compleja del sistema auditivo y está profundamente incrustado en el hueso temporal. La cóclea es la estructura central del oído interno, tiene forma de concha de caracol y está llena de líquido linfático. Cuando las vibraciones del estribo ingresan al oído interno, crean ondas en este líquido. Dentro de la cóclea se encuentran miles de delicadas células ciliadas, capaces de convertir vibraciones mecánicas en señales eléctricas. Las células ciliadas en diferentes ubicaciones son sensibles a diferentes frecuencias de sonido: la base de la cóclea detecta sonidos de alta frecuencia mientras que el ápice detecta sonidos de baja frecuencia. Estas señales eléctricas viajan a través del nervio auditivo hasta la corteza auditiva del cerebro, donde finalmente se interpretan como los distintos sonidos que reconocemos.

02Pérdida auditiva conductiva

La pérdida auditiva conductiva ocurre cuando problemas en el oído externo o medio impiden que las ondas sonoras se transmitan de manera efectiva al oído interno. Este tipo de pérdida auditiva suele ser causada por obstrucciones mecánicas y, a menudo, es tratable.

Los problemas del canal auditivo externo se encuentran entre las causas más comunes de pérdida auditiva conductiva. La otitis externa crónica es una afección que puede afectar tanto a perros como a gatos, donde las infecciones repetidas y la inflamación hacen que el canal auditivo se hinche y se espese, llegando a veces a ocluirse por completo en casos graves. Ciertas razas como el Cocker Spaniel y el Basset Hound, con sus orejas caídas y una mala ventilación del canal auditivo, son particularmente susceptibles a la otitis externa. La acumulación excesiva de cerumen también puede bloquear la conducción del sonido. Si bien una pequeña cantidad de cerumen es un mecanismo de protección normal, el exceso de cerumen puede formar un tapón. Además, los pólipos o tumores en el canal auditivo pueden obstruir la transmisión del sonido.

Las afecciones del oído medio también pueden provocar pérdida auditiva conductiva. La otitis media puede deberse a infecciones del oído externo que se propagan hacia el interior o a infecciones de las vías respiratorias superiores que ascienden a través de la trompa de Eustaquio. El derrame en el oído medio impide la vibración normal de los huesecillos. En casos graves, las infecciones del oído medio pueden provocar la perforación del tímpano, lo que afecta significativamente la eficiencia de la conducción del sonido. El colesteatoma es un crecimiento anormal de tejido que puede formarse en el oído medio. Aunque es menos común en las mascotas que en los humanos, puede afectar la audición.

Una característica importante de la pérdida auditiva conductiva es que normalmente no causa sordera completa. Dado que el oído interno y el nervio auditivo funcionan normalmente, las mascotas aún pueden oír cuando los sonidos son lo suficientemente fuertes. Este tipo de pérdida auditiva suele ir acompañado de otros síntomas como inclinación de la cabeza, dolor de oído, secreción u olor, que proporcionan pistas de diagnóstico.

03Pérdida auditiva neurosensorial

La pérdida auditiva neurosensorial implica daño al oído interno o al nervio auditivo y es el tipo más común de disminución auditiva en las mascotas mayores. A diferencia de la pérdida auditiva conductiva, este tipo de daño suele ser permanente y actualmente no existen tratamientos eficaces que puedan restaurar la audición.

El daño a las células ciliadas del oído interno es el mecanismo central de la pérdida auditiva neurosensorial. Una vez que estas delicadas células sensoriales se dañan o mueren, no pueden regenerarse. El daño a las células ciliadas puede ser causado por varios factores, siendo el más común la degeneración natural relacionada con la edad. A medida que las mascotas envejecen, la cantidad de células ciliadas en la cóclea disminuye gradualmente, y las responsables de detectar sonidos de alta frecuencia en la base de la cóclea suelen verse afectadas primero.

Los medicamentos ototóxicos son otra causa importante. Ciertos antibióticos aminoglucósidos, como la gentamicina y la amikacina, así como algunos diuréticos y fármacos de quimioterapia, pueden causar daños tóxicos a las células ciliadas del oído interno. Cuando se usan estos medicamentos, especialmente en mascotas con problemas renales existentes, es esencial un control cuidadoso.

La exposición intensa al ruido también puede dañar las células ciliadas. Aunque las mascotas generalmente no experimentan ambientes de ruido extremo con tanta frecuencia como los humanos, ciertas situaciones, como la exposición frecuente de perros de caza a disparos, música alta o tiempo prolongado en ambientes ruidosos, pueden causar daños acumulativos.

Las infecciones también son una causa importante de pérdida auditiva neurosensorial. El virus del moquillo canino puede atacar directamente las estructuras del oído interno y provocar daños auditivos graves. Otras infecciones virales, bacterianas o fúngicas que se propagan al oído interno también pueden causar daños permanentes.

La patología del nervio auditivo es relativamente poco común, pero también puede provocar pérdida auditiva neurosensorial. La degeneración nerviosa, la compresión tumoral o la inflamación pueden afectar la transmisión de señales auditivas al cerebro.

04Pérdida auditiva relacionada con la edad

La pérdida de audición relacionada con la edad, conocida médicamente como presbiacusia, es el problema auditivo más frecuente en las mascotas mayores. Es un proceso progresivo que suele afectar a ambos oídos simultáneamente y empeora con la edad.

El desarrollo de la presbiacusia implica cambios degenerativos en múltiples niveles del sistema auditivo. A nivel del oído interno, las células ciliadas cocleares disminuyen gradualmente con la edad. Dado que las células ciliadas de la región de alta frecuencia se encuentran en la base de la cóclea y experimentan un mayor estrés mecánico, tienden a degenerar primero. Esta es la razón por la que las mascotas mayores suelen perder primero la sensibilidad a los sonidos agudos. La estría vascular, una estructura importante responsable de mantener el equilibrio iónico del líquido linfático coclear, se deteriora con la edad y afecta el entorno funcional normal de las células ciliadas.

El número de células ganglionares espirales y fibras nerviosas auditivas también disminuye con la edad, debilitando aún más la transmisión de señales desde el oído interno al cerebro. Incluso los centros de procesamiento auditivo del cerebro sufren un deterioro funcional relacionado con la edad, lo que afecta la interpretación y comprensión de la información sonora.

La presbiacusia en perros suele aparecer alrededor de los diez años de edad, aunque en algunas razas puede aparecer antes. Los gatos pueden experimentar una disminución de la audición un poco más tarde, pero se ven afectados de manera similar en edades avanzadas. En particular, debido a que esta pérdida auditiva es gradual, los cuidadores a menudo no notan cambios durante bastante tiempo. Las mascotas se adaptan gradualmente a su deterioro auditivo confiando más en la visión y el olfato para compensar.

Ciertas razas tienen una predisposición genética a la pérdida auditiva de aparición temprana. Los gatos de pelaje blanco y ojos azules tienen un mayor riesgo de sufrir sordera congénita. Entre los perros, los dálmatas, los boyeros australianos, los border collies y algunas otras razas tienen tasas relativamente más altas de sordera congénita.

05Otras causas de pérdida auditiva

Además de los tipos principales descritos anteriormente, varios otros factores pueden causar pérdida de audición en las mascotas. Comprender estas causas ayuda con la prevención y la intervención temprana.

La infección es un factor importante que conduce al daño auditivo. Las infecciones de oído crónicas o recurrentes que no se tratan con prontitud y eficacia pueden dañar gradualmente las estructuras auditivas. La otitis media puede extenderse al oído interno y provocar laberintitis, que no sólo afecta la audición sino que también puede provocar disfunción vestibular, que se manifiesta como inclinación de la cabeza y pérdida del equilibrio. Ciertas infecciones sistémicas, como el moquillo canino mencionado anteriormente, así como la enfermedad de Lyme y la leptospirosis, pueden afectar el sistema auditivo.

Los efectos ototóxicos de toxinas y medicamentos merecen especial atención. Más allá de los antibióticos aminoglucósidos, ciertos agentes de limpieza que ingresan accidentalmente al canal auditivo también pueden causar daños. Todos los medicamentos para los oídos deben usarse según las indicaciones del veterinario para evitar daños mayores a los oídos ya dañados.

El traumatismo craneoencefálico puede provocar diversas formas de pérdida auditiva. Las fracturas del hueso temporal pueden dañar las estructuras del oído medio o interno, las conmociones cerebrales pueden afectar los centros de procesamiento auditivo y las laceraciones graves del canal auditivo pueden afectar la conducción del sonido. Las mascotas pueden sufrir este tipo de lesiones en accidentes automovilísticos, caídas desde alturas o peleas.

Los tumores son otro factor a considerar. Los tumores dentro del canal auditivo pueden obstruir la conducción del sonido, mientras que los tumores intracraneales que comprimen el nervio auditivo o la corteza auditiva también pueden afectar la audición. Cuando las mascotas mayores experimentan una pérdida auditiva unilateral repentina, se debe descartar la posibilidad de tumores.

La pérdida auditiva congénita, aunque está presente desde el nacimiento, puede no descubrirse hasta la juventud o incluso la edad adulta. La sordera asociada con los genes del color del pelaje es más común en ciertas razas y debe considerarse durante la reproducción.

06Cómo reconocer los signos de pérdida auditiva en su mascota

La detección temprana de la pérdida auditiva es crucial para la intervención oportuna y el ajuste de las estrategias de atención. Dado que las mascotas no pueden decirnos directamente que no pueden oír, los dueños deben aprender a observar varias señales de comportamiento.

Los cambios en respuesta a los sonidos son el indicador más directo. Es posible que notes que su mascota ya no responde a los timbres, los golpes o los timbres del teléfono que antes siempre llamaban su atención. Es posible que no respondan cuando se les llame por su nombre, o que solo respondan cuando usted habla en voz muy alta. Es posible que ya no se sientan atraídos por el sonido de abrir latas, agitar recipientes de comida u otros sonidos que antes desencadenaban respuestas excitadas. Cuando otros familiares o mascotas lleguen a casa, es posible que no corran a recibirlos como antes.

Los cambios en los patrones de sueño también son una pista importante. Las mascotas con audición normal generalmente se despiertan con los sonidos circundantes, pero las mascotas con audición disminuida pueden dormir más profundamente y ser difíciles de despertar. A veces es posible que necesites tocarlos suavemente para llamar su atención, lo que puede asustarlos.

Asustarse fácilmente al tacto es otro signo típico. Debido a que no pueden escuchar sus pasos que se acercan, cuando los toca por detrás o por un lado, pueden mostrar una reacción de sorpresa. Esta situación requiere atención especial porque una mascota asustada puede morder instintivamente a la defensiva.

También son dignos de mención los cambios en la vocalización. Algunas mascotas ladran o maúllan más fuerte después de escuchar una disminución porque no pueden escuchar sus propias voces con claridad. Es posible que vocalicen con más frecuencia, aparentemente tratando de obtener más respuesta sonora del entorno.

La ansiedad conductual y la confusión también son manifestaciones comunes. Las mascotas pueden mostrar un comportamiento más dependiente y querer estar siempre cerca de sus dueños. Es posible que muestren más inquietud en entornos nuevos porque no pueden recopilar información ambiental a través del oído. En hogares con varias mascotas, las mascotas con pérdida auditiva pueden interactuar menos con otros animales porque pasan por alto las señales auditivas.

Si sospecha que su mascota puede tener problemas de audición, puede realizar algunas pruebas caseras sencillas. Cuando su mascota no pueda verte, evitando crear corrientes de aire o vibraciones en el suelo, haz sonidos de diferentes volúmenes desde varias distancias y Observe si sus oídos o su cabeza giran en respuesta. Sin embargo, recuerde que las pruebas caseras sólo pueden proporcionar un juicio preliminar. Un diagnóstico preciso requiere un examen por parte de un veterinario con equipo profesional.


⚠️ Descargo de responsabilidad médica

Este artículo es sólo de referencia y no constituye un consejo médico o de diagnóstico profesional. Si su mascota enfrenta problemas de salud, consulte a un veterinario profesional.

Fuentes y lecturas adicionales

  1. Deafness in Dogs - Dog Owners - Merck Veterinary Manual
  2. Congenital Deafness and Its Recognition
  3. 5 Causes of Hearing Loss in Dogs
  4. Canine Deafness

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