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La grasa en la dieta senior

La grasa a menudo se malinterpreta como un nutriente dañino, pero para las mascotas mayores, cantidades adecuadas de grasa de calidad son componentes esenciales para mantener las funciones corporales. A medida que las mascotas envejecen, su metabolismo y capacidades digestivas sufren cambios sign...

📖 6 secciones6 min✍️ Autor: PawSpace Editorial Team

💡 Puntos clave

Categoría: Nutrición Tiempo de lectura: 6 minutos


La grasa a menudo se malinterpreta como un nutriente dañino, pero para las mascotas mayores, cantidades adecuadas de grasa de calidad son componentes esenciales para mantener las funciones corporales. A medida que las mascotas envejecen, su metabolismo y capacidades digestivas sufren cambios significativos, lo que hace que la cantidad y la fuente de ingesta de grasas sean particularmente importantes. Comprender las múltiples funciones de la grasa en la nutrición de las mascotas mayores le ayudará a desarrollar un plan dietético más sólido desde el punto de vista científico para su compañero peludo.


01Funciones esenciales de las grasas dietéticas

La grasa cumple múltiples funciones fisiológicas irremplazables en el cuerpo de su mascota. En primer lugar, actúa como portador de vitaminas liposolubles, incluidas las vitaminas A, D, E y K. Sin una ingesta suficiente de grasas, estas vitaminas, que son cruciales para la visión, la salud ósea, la función inmune y los mecanismos de coagulación de la sangre, no pueden ser absorbidas ni utilizadas eficazmente por el cuerpo. Además, la grasa es un componente vital de las membranas celulares y desempeña un papel en el mantenimiento de la función de barrera de la piel y el brillo del pelaje.

Más allá de estas funciones fundamentales, la grasa también desempeña un papel importante en la regulación de la temperatura y la protección de los órganos. La capa de grasa subcutánea proporciona aislamiento a las mascotas mayores, mientras que la grasa que rodea los órganos internos actúa como un amortiguador que protege las estructuras vitales. Para las mascotas mayores cuya capacidad para regular la temperatura corporal ha disminuido, las reservas adecuadas de grasa les ayudan a mantener una temperatura corporal cómoda durante el clima frío. Además, la grasa mejora la palatabilidad de los alimentos, lo cual es particularmente valioso para las mascotas mayores que experimentan disminución del apetito.


02La grasa como fuente de energía para las personas mayores

La grasa tiene la densidad energética más alta de todos los nutrientes, proporcionando aproximadamente 9 kilocalorías por gramo, más del doble que los carbohidratos y las proteínas. Esta característica de alta densidad de energía puede ser un arma de doble filo para algunas mascotas mayores. Para las personas mayores que comen porciones más pequeñas pero aún necesitan mantener su peso, un aumento moderado del contenido de grasa puede ayudarles a obtener suficiente energía de comidas más pequeñas.

Sin embargo, las mascotas mayores suelen experimentar tasas metabólicas basales reducidas y niveles de actividad significativamente reducidos, lo que significa que sus necesidades energéticas totales suelen ser menores que durante sus años más jóvenes. Si se siguen suministrando dietas altas en grasas en los mismos niveles que antes, es fácil que se produzca aumento de peso y obesidad. Por lo tanto, equilibrar la ingesta de grasas con el gasto energético real es clave para el manejo nutricional de las mascotas mayores. Su veterinario puede ayudar a determinar los objetivos de ingesta de energía más adecuados según la puntuación de condición corporal y el nivel de actividad de su mascota.


03Descripción general de los ácidos grasos esenciales

Los ácidos grasos esenciales son tipos de ácidos grasos que las mascotas no pueden sintetizar por sí solas y deben obtener de los alimentos. Las dos categorías más importantes son los ácidos grasos Omega-6 y Omega-3. Los ácidos grasos omega-6, como el ácido linoleico y el ácido araquidónico, son cruciales para mantener la salud de la piel, la calidad del pelaje y la función reproductiva. La mayoría de los alimentos comerciales para mascotas proporcionan una cantidad adecuada de Omega-6, ya que se encuentran ampliamente en los aceites vegetales y grasas animales comunes.

Los ácidos grasos omega-3, en particular EPA y DHA, tienen un valor especial para la salud de las mascotas mayores. Las investigaciones indican que estos ácidos grasos tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la artritis, respaldar la salud del cerebro y ayudar a retardar el deterioro cognitivo. El aceite de pescado de aguas profundas es una excelente fuente de EPA y DHA. Para las mascotas mayores con problemas en las articulaciones o que necesitan apoyo cognitivo, los veterinarios pueden recomendar suplementos adicionales de Omega-3. Es importante destacar que la proporción de Omega-6 y Omega-3 también es crucial; las proporciones ideales suelen oscilar entre 5:1 y 10:1.


04Cuándo aumentar la ingesta de grasas

Para las mascotas mayores con bajo peso o aquellas que están perdiendo peso, aumentar adecuadamente la grasa en la dieta puede ser una estrategia eficaz para mejorar el estado nutricional. Ciertas enfermedades crónicas, dificultades para comer debido a problemas dentales o simplemente la disminución del apetito pueden hacer que las mascotas mayores consuman calorías insuficientes para mantener un peso saludable. En estas situaciones, agregar pequeñas cantidades de grasa de calidad puede aumentar significativamente la densidad energética de cada comida, ayudando a las mascotas a obtener más calorías sin aumentar el tamaño de las porciones.

Los métodos para aumentar la ingesta de grasas pueden incluir seleccionar alimentos para mascotas mayores con un contenido de grasa ligeramente mayor o agregar pequeñas cantidades de aceite de pescado o aceite de linaza a las dietas existentes. Sin embargo, cualquier ajuste en la dieta debe ser gradual, ya que los grandes aumentos repentinos en la ingesta de grasas pueden causar malestar digestivo o diarrea. Además, antes de aumentar la ingesta de grasas, es fundamental descartar problemas de salud subyacentes que causen la pérdida de peso, ya que determinadas enfermedades como el hipertiroidismo, la diabetes o los tumores requieren un tratamiento médico específico.


05Cuándo disminuir la ingesta de grasas

No todas las mascotas mayores son aptas para dietas ricas en grasas. Para las mascotas mayores con sobrepeso u obesidad, reducir el consumo de grasas es un componente importante de los planes de control de peso. La obesidad ejerce una presión adicional sobre las articulaciones y aumenta el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas y ciertos cánceres, lo que afecta significativamente la calidad y la esperanza de vida de las mascotas mayores. La elección de fórmulas para controlar el peso bajas en grasas y ricas en fibra, combinadas con ejercicio moderado, puede ayudar a estas mascotas a perder peso de forma segura y saludable.

Las mascotas con antecedentes de pancreatitis requieren especial precaución con el consumo de grasas. La pancreatitis es una enfermedad grave del sistema digestivo y las dietas ricas en grasas son un factor desencadenante conocido. Las mascotas que han experimentado previamente pancreatitis generalmente necesitan mantener dietas bajas en grasas a largo plazo, generalmente con un contenido de grasa inferior al 10 por ciento, para reducir el riesgo de recurrencia. Además, las mascotas con ciertas enfermedades hepáticas, problemas de la vesícula biliar o anomalías en el metabolismo de las grasas también pueden necesitar una ingesta restringida de grasas. Los ajustes dietéticos en estas situaciones deben realizarse bajo orientación veterinaria.


06Elección de fuentes de grasas de alta calidad

La calidad de la grasa es tan importante como la cantidad. Las fuentes de grasas de calidad deben ser fácilmente digeribles, ricas en ácidos grasos esenciales y libres de sustancias nocivas. Entre las fuentes de grasa animal, la grasa de pollo se utiliza ampliamente en los alimentos para mascotas debido a su alta digestibilidad y buena palatabilidad. El aceite de pescado es una excelente fuente de ácidos grasos Omega-3, específicamente EPA y DHA, que son particularmente beneficiosos para la salud de las articulaciones y el cerebro de las mascotas mayores. La selección de productos de aceite de pescado que hayan sido sometidos a destilación molecular puede reducir el riesgo de contaminación por metales pesados.

Las fuentes de grasas de origen vegetal también tienen su valor único. El aceite de linaza es rico en ácido alfa-linolénico, un Omega-3 de origen vegetal, y aunque su eficiencia de conversión en EPA y DHA es limitada, aún proporciona algunos beneficios para la salud. El aceite de coco contiene triglicéridos de cadena media y algunas investigaciones sugieren que puede favorecer la función cognitiva en mascotas mayores. Al seleccionar fuentes de grasa para mascotas mayores, evite el uso de grasas recicladas de baja calidad o grasas de fuentes no especificadas, ya que pueden contener sustancias nocivas o ya se han oxidado y estropeado. Leer las etiquetas de los alimentos para mascotas y elegir productos que especifiquen claramente las fuentes de grasa, como la grasa de pollo en lugar de la grasa animal, es un enfoque inteligente.


Descargo de responsabilidad médica: este artículo tiene fines educativos únicamente y no reemplaza el asesoramiento veterinario profesional. Las necesidades nutricionales de cada mascota varían según el estado de salud, la edad y el estilo de vida. Consulte a su veterinario antes de realizar cambios significativos en la dieta de su mascota mayor.

Fuentes y lecturas adicionales

  1. Feeding your performance dog
  2. Feeding Mature and Senior Dogs
  3. Nutrition Guidelines for Senior Pets: Adjusting Their Diet

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