La vocalización excesiva es uno de los problemas de conducta más comunes en las mascotas mayores. Las causas pueden incluir hipertiroidismo (en gatos), dolor, enfermedad del sistema nervioso central, ansiedad o miedo, o simplemente búsqueda de atención. El primer paso para abordar este problema debería ser descartar posibles causas médicas mediante un examen veterinario. Después de confirmar que no hay factores de enfermedad, asegúrese de que se satisfagan las necesidades básicas de la mascota, incluidos alimento, agua, un entorno de descanso cómodo y una interacción social adecuada. Para la vocalización excesiva del tipo que busca atención, la clave no es brindar atención excesiva que refuerce el comportamiento, sino más bien recompensar el comportamiento tranquilo. Cuando sea necesario, se pueden utilizar medicamentos bajo supervisión veterinaria para ayudar a controlar el problema.
Ensuciar la casa también es muy común en las mascotas mayores, y sus posibles causas incluyen enfermedad renal, incontinencia, disfunción cognitiva o artritis que impiden el acceso oportuno al baño. El enfoque de manejo implica primero descartar enfermedades físicas y luego registrar los patrones y cronogramas de eliminación para identificar el problema. Para las mascotas con problemas de movilidad, proporcione inodoros de más fácil acceso en varios lugares de la casa, baje los bordes de la caja de arena o use almohadillas impermeables para reducir la carga de limpieza. Para los problemas causados por la disfunción cognitiva, es posible que se necesite tratamiento con medicamentos además de ajustes ambientales.
La deambulación nocturna es otro problema que preocupa a los dueños, potencialmente causado por dolor, disfunción cognitiva, trastornos de ansiedad, hipertiroidismo (en gatos) o diabetes, entre otros motivos. De manera similar, el enfoque de manejo implica primero descartar los factores de la enfermedad y luego tomar medidas específicas basadas en la causa específica. Puede ser útil mantener rutinas diarias predecibles, proporcionar actividad e interacción adecuadas antes de acostarse, usar productos calmantes con feromonas y usar melatonina u otras ayudas para dormir bajo la supervisión de un veterinario.