Los suplementos a base de hierbas están recibiendo cada vez más atención en la terapia complementaria para mascotas, y se cree que algunos ingredientes naturales tienen efectos antiinflamatorios, analgésicos o promotores de la salud en general. Los suplementos herbales comunes para mascotas incluyen curcumina, incienso, aceite de pescado y extracto de mejillón de labios verdes. Estos ingredientes pueden ayudar a aliviar los síntomas de la artritis, apoyar la función cognitiva o mejorar la salud del pelaje. Sin embargo, el uso de suplementos a base de hierbas requiere especial precaución porque "natural" no siempre significa "seguro".
Los suplementos a base de hierbas pueden interactuar con los medicamentos que su mascota está tomando actualmente, mejorando o debilitando los efectos de los medicamentos o incluso causando efectos secundarios graves. Algunas hierbas seguras para los humanos pueden ser tóxicas para perros y gatos. Por ejemplo, aunque comúnmente se considera que el ajo y la cebolla tienen beneficios para la salud, pueden causar daño a los glóbulos rojos en las mascotas. Además, la industria de los suplementos a base de hierbas no está tan estrictamente regulada como la de los productos farmacéuticos, y la calidad y pureza del producto pueden variar considerablemente.
Antes de considerar cualquier suplemento a base de hierbas para su mascota, consulte siempre a su veterinario. Informe a su veterinario sobre todos los medicamentos y suplementos que su mascota esté tomando actualmente para que pueda evaluar posibles interacciones. Elija marcas acreditadas y compruebe si los productos se han sometido a pruebas y certificaciones de terceros. Comience con dosis pequeñas, observe de cerca las reacciones de su mascota, suspenda su uso inmediatamente y busque atención veterinaria si aparece algún síntoma adverso. Recuerde, los suplementos a base de hierbas deben ser parte de un plan de tratamiento general, no un reemplazo de la atención veterinaria profesional.